La complejidad no aparece de golpe. Se construye paso a paso.

«De la Materia, y su génesis, tenemos la fase de granulación, que da lugar al nacimiento de los constitutivos del átomo y quizás al mismo átomo. Luego, las moléculas, que por adición sigue el proceso de creciente complejidad.»

— Pierre Teilhard de Chardin, El fenómeno humano (1955).

Una de las ideas más fascinantes de Pierre Teilhard de Chardin es que la complejidad no surge de manera repentina.

Primero aparecen los componentes más simples. Luego, estos comienzan a unirse formando estructuras cada vez más complejas: átomos, moléculas, células, organismos… hasta llegar a seres capaces de pensar y preguntarse por el Universo.

Pensemos en la construcción de una casa.

Nadie comienza por el techo. Primero se colocan los cimientos, luego los ladrillos, las vigas, las habitaciones… Cada etapa se apoya en la anterior hasta formar un hogar completo.

Con el Universo ocurre algo semejante.

La naturaleza parece construir siguiendo una lógica de composición: elementos simples que, al relacionarse, dan origen a realidades completamente nuevas.

Quizás nosotros mismos seamos la prueba de ello.

Nuestro cuerpo está formado por átomos. Los átomos forman moléculas; las moléculas forman células; las células forman tejidos; los tejidos forman órganos; y los órganos, trabajando juntos, hacen posible algo extraordinario: una persona capaz de amar, crear y contemplar el Cosmos.

La complejidad no reemplaza lo simple.

La integra.

📖 El fenómeno humano — Pierre Teilhard de Chardin

#PierreTeilhardDeChardin #ElFenomenoHumano #Evolución #Materia #Ciencia